Historia

Atravesando la ciudad de San Pablo, en mayo de 1991, Chiara Lubich (Fundadora del Movimiento de Chiara_Lubich_Photo_1los Focolares) había quedado impresionada al ver, junto a una de las mayores concentraciones de rascacielos del mundo, grandes extensiones de “favelas”.

Ya en la ciudadela del Movimiento, Mariápolis Ginetta, cercana a San Pablo, constataba a su vez que la comunión de bienes puestas en práctica hasta entonces en el Movimiento no había resultado suficiente ni siquiera para esos brasileños, tan próximos a ella, que vivían momentos de emergencia. Impulsada por la urgencia de procurar alimento, un techo, atención a la salud y, de ser posible, algún trabajo, y teniendo fresca en la memoria la encíclica de Juan Pablo II apenas publicada, Centesimus Annus, lanza la Economía de Comunión.

Aquí tendrían que surgir industrias, empresas cuyas utilidades se pusieran libremente en común con la misma finalidad de la comunidad cristiana: antes que nada, para ayudar a los que padecen necesidades, ofrecerles trabajo, en fin, hacer de tal modo que no haya ninguno en la indigencia.

Luego, las ganancias servirán también para desarrollar la empresa y las estructuras de la ciudadela, para que pueda formar hombres nuevos: ¡sin hombres nuevos no se hace una sociedad nueva!

Una ciudadela así, aquí en Brasil, con esta llaga del desequilibrio entre ricos y pobres, podría constituir un faro y una esperanza.

La adhesión de los presentes había sido inmediata: todos se habían sentido involucrados, tocados en lo más hondo, y se habían lanzado a dar la propia contribución personal de los modos más variados, realizando con nuevo empuje y radicalidad la comunión de bienes vivida en el Movimiento desde los comienzos.

firmaTodo en común: dinero y joyas, terrenos y casas, disponibilidad de tiempo, de trabajo, de traslado, ofrecimiento de dolores, de enfermedades…, como alguien que dio todos sus ahorros, 4.000 dólares “para que formen parte de este océano de amor, como una gota de agua… y Dios transforme este sueño en una gran realidad que ilumine el comienzo del Tercer Milenio”.

El “sueño” de entonces se está volviendo realidad: muchas empresas han ido naciendo, y no sólo en Brasil, sino en muchos países del mundo; otras empresas, ya existentes, han asumido como propio el proyecto, modificando el estilo de gestión empresarial y el destino de las utilidades.

En estos primeros años el proyecto ha tenido una repercusión inmediata no sólo en América Latina, donde se lanzó la propuesta, sino también en otros continentes.

bangko-kabayan.jpgA octubre de 2015 se habían adherido 811 empresas de distinto tamaño:

463 en Europa (263 de ellas en Italia)
220 en América Latina
26 en América del Norte
18 en Asia
84 en Africa

Con respecto al censo anterior, hay que destacar que en África se ha duplicado el número de empresas. Esta nueva cultura económica trata de promover una nueva concepción de la acción económica, no utilitarista, sino tendente a la promoción integral y solidaria del hombre y de la sociedad.

Fuente: http://edc-online.org/es/quienes-somos/difusion.html

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